¿Deben los cristianos ver Coco?

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La película del momento, en la mente de medio país y en los labios de muchos más. Pixar ha hecho lo imposible: fabricar un filme animado que pareciera producto de los genios de Pedro Infante y Walt Disney. Es Coco, un homenaje orgullosamente tricolor en música, colores, tecnología en animación… y muertos. Y he aquí el dilema. ¿Puede uno sentirse orgulloso de un producto que mezcla honra a la patria con fervor a la muerte? Mientras que el lado mexicano aprueba del homenaje a una cultura espléndida como la mexicana, el lado de la conciencia no alcanza reconciliar los honores a los muertos y sus ofrendas a ellos. En el caso de Coco, ¿qué lado sobreabunda y cómo deberíamos tomarlo?

En Coco nos encontramos con Miguel, un niño que reside en Santa Cecilia, un pueblo ficticio de faceta sureña congelado en el tiempo. Miguel tiene un sueño apasionante: ser un gran músico como su ídolo, el cantante casi gemelo de Jorge Negrete, Ernesto De La Cruz. Pero su familia, entre ellos la abuela, bisabuela y papás, han prohibido la música por generaciones. Después de un pequeño accidente en el que Miguel se encuentra con su vieja familia en el mundo de los muertos, Miguel descubrirá secretos familiares y verdades de sí mismo que lo llevarán a reconsiderar sus sueños.

Coco fue dirigida por Lee Unkrich (Toy Story 3) y co-dirigida por Adrián Molina (veterano de Pixar), y ha sido la cinta en Pixar con mayor tiempo de pre-producción. Seis años, para ser exactos. No debería ser sorpresa, viendo que el producto final es tan entregado a replicar el ambiente de este país que alza el estándar para ‘viajes de investigación’ para futuras producciones. La película se siente auténticamente mexicana- desde la arquitectura de sus escenarios coco-movie-2017-trailer-disney-pixarhasta la vida familiar manifestada en sus modismos y acciones (¡los chanclazos de la abuela! ¡la playera de la selección! ¡pan dulce! ¡la Época del Cine de Oro!). Y siento que me repito cuando digo que Pixar no es reconocido por calidad de historia sin motivo alguno. Coco guarda sus sorpresas en cada parte de la trayectoria de Miguel que culmina como celebración a la familia y una mayor apreciación por el hogar unido, por tan sencillo y pobre que parezca. En términos de entretenimiento familiar sano y de buena calidad, Pixar tiene el mando y lo ha tenido por décadas. Que hayan decidido honrar a México con su creatividad y compromiso a la autenticidad intercultural no es solamente un milagro, sino más bien un regalo. Con su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Morelia tres semanas antes de su estreno norteamericano, México ha respondido con lágrimas, alegría y orgullo nacional. Entiendo, Pixar seguirá batallando en superar su propia metacreatividad manifestada en Toy Story, Intensamente o Up, y con Coco lo demuestran un poco con su falta de credibilidad a villanos y al sentido de peligro imperante. Su falta de la absoluta perfección, no obstante, es leguas encima de todo competidor en la industria de animación. Pixar, por su entrega al descubrimiento de nuevos mundos escondidos en nuestro propio mundo, sigue siendo el Número Uno.

Y hablando de mundos, aquí es donde entra el Día de los Muertos. Bajo la común definición del típico ciudadano, en este día se celebran los recuerdos de los seres queridos fallecidos, y se les recuerda poniendo altares y llenándolas de ofrendas que gustaban esos mismos seres queridos. Se les da una visita al panteón por un buen tiempo mientras que entre familiares se cuentan anécdotas y buenos recuerdos asociados con la persona. Parece inocente, ¿no? ¿Pero que dice la Palabra acerca de los muertos? Pues… lo suficiente.

¨No alabarán los muertos a Jehová, Ni cuantos descienden al silencio;¨ Salmos 115:17 RV

¨Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido.¨ Eclesiastés 9:5 RV

¨Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.¨ Mateo 8:22 RV

¨Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.¨ Mateo 22:32 RV

Entre estas referencias y más, la muerte es siempre contrastada con la vida, título del cual Jesús clama para sí mismo (Juan 14:6, 11:25). El creyente que confía en Jesús por perdón de pecados como regalo de gracia, viene a pasar de muerte a vida eterna (Juan 3:16). La muerte es solo el momento en la que el creyente pasa a estar con Su Señor y Salvador después del Juicio Final (Hebreos 9:27), y los incrédulos al lago de fuego, separados de la presencia de Dios (Mateo 8:12, 13:50, Gálatas 5:21, Apocalipsis 20:14, 15). No hay segundas oportunidades. No hay celebración de los que han fallecido. Los únicos recuerdos que la Palabra ofrece son aquellos que instan a Su Pueblo a seguirlo a Él con mayor devoción, nunca para romantizar las vidas de los fallecidos sin tomar en cuenta sus pecados e imperfecciones. Es solamente en esta vida cuando el hombre lleva a cabo sus decisiones finales, y éstas afectan su mundo alrededor para bien o para mal. Al llegar la muerte, lo único que quedan son las consecuencias.

¿Pero es la historia Coco dependiente de esta convicción, o es solamente el mundo ficticio en el cual Miguel habita? Después de todo, aspectos de la coco-2017-1cosmovisión católica- manifestada por el típico crucifijo en la casa de Miguel- que tienen que ver con el cielo, infierno y purgatorio son mezcladas con un mundo colorido en la que los muertos son esqueletos con acceso a diversión y oportunidades, y quienes se mantienen ‘vivos’ solamente con los recuerdos generales de la gente en la tierra. Añádele criaturas fantásticas y folklóricas que se asemejan a alebrijes con vida y podríamos concluir que Coco es mayormente mitológico. Es situada en un universo idealizado por leves creencias semi-católicas y por otras con origen azteca (y cabe decir, paganas), con mayor relevancia bajo el México romántico de los años 40. La cinta carece de una intención hacia lo terrorífico que caracteriza a otras películas de temporada como El extraño mundo de Jack o Coraline. A pesar de situarse en una celebración hacia la muerte, Coco parece celebrar la vida y su sinfín de alegrías que solo en México podrás encontrar. ¿No es suficiente para darle un grado de curiosidad como mínimo?

Lo más grandioso de Coco, y lo que ha sido el causante del mar de lágrimas en diez miles de ojos, es su pequeña demostración de lo que es gracia. Es un cierto familiar que Miguel descubre cometió un acto egoísta y cuyas consecuencias atravesaron generaciones de 4cb6ab8dc63eac08d9205dd6daef574cfamilia. Miguel, después de pasar por varias pruebas, logra enmendar este daño en forma de canción, haciéndolo de corazón y no por obligación y trazando los pasos hacia el perdón completo. Algo irónicamente, Coco es también dependiente de una postura anti-idolatría, lo que se refiere a la gravedad de exaltar a un hombre e ignorar sus fallas. Miguel aprende a usar su talento no para gloria y fama para él mismo sino para bendición hacia la gente a su alrededor, comenzando con su familia. Conjuntamente forman el corazón de Coco, lo que ha resonado con la audiencia nacional y que así continuará por mucho tiempo, quizás de por vida. Y digo esto con gran confianza: es el tipo de reacción emotiva que el cine evangélico, por falta de creatividad y propósito, no logra emular. Que quede grabado.

¿Se puede celebrar la idea de una familia unida en amor y devoción a pesar de rendirle culto a los muertos? Posiblemente, pero eso solo dependerá de las intenciones de tu corazón, que es al final de cuentas lo que Dios ve. Coco es única y divertida, y soy del pensar que ahora se presenta una oportunidad para que los padres la vean con sus hijos y lo dialoguen. Somos llamados a glorificar a Dios con nuestras mentes, ya sea que decidas evitar la película o no. Sugiero que de Coco tomes su música, originalidad, humor, apreciación mexicana, y amor a la familia unida; lo demás puedes descartarlo en espíritu de santidad, haciendo a los pequeños ver el panorama completo. Y no, no tienes que verla si no lo deseas, pero no por ello te pierdas de sus variados ingredientes de orgullo nacional.

Coco está repleta de ellos.

 

CALIFICACIÓN: 4 de 5

Trailer en español

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5 comentarios en “¿Deben los cristianos ver Coco?

  1. Pingback: Las 5 Mejores Películas del 2017 | Verdad & Cine

  2. Yo era una detractora de ir a ver coco con mis hijos de 9-8-4 años, pero antes de ir al cine investigué y hable con ellos sobre la película, finalmente fuimos y creo que me lleve unas buena sorpresa y a qué si bien coco muestra es e mundo ficticio de los muertos, no se centra ni hace un llamado a La brujería o esas cosas, después debe ver la película y conversar nuevamente con mis hijos, creo que con lo que no a quedamos es con la importancia de la familia, que nuestros sueños no pueden pasar a llevar a los demás, valorar lo que tenemos y por su puesto no e sirvió para comparar lo que como cristianos creemos referente a la muerte y a la salvación y comprobar nuevamente cuán grande es el amor de Dios que a sus hijos los salva para siempre, no tenemos que estar esperando que otro si lo hagan o nosotros mismo se porque Cristo lo hizo de manera perfecta. Con eso no se quedamos como familia, yo recomiendo la película, pero para niños que ya puedan entender alguno se conceptos más abstractos para padres que sean preocupados de lo que ven su si hijos y que conversen sobre estos temas, si como padre dejara su que tu hijo mire la película te desentenderás del tema creo que no es recomendable. Saludos y gracias por tu blog, soy fanatica del cine ❤️

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