Ben-Hur

1024_2000

Película: Ben-Hur
Título original: Ben-Hur
País: Estados Unidos
Director: Timur Bekmambetov
Estudio: Paramount Pictures/ MGM Studios
Duración: 122 minutos
Estreno nacional: 19 de agosto
Clasificación: B
Reparto estelar: Jack Huston, Toby Kebbell, Morgan Freeman, Rodrigo Santoro, Ayelet Zurer, Nazanin Boniadi

Olvídate por un segundo de Charlton Heston, Gladiador ó el término de remake. Al hacerlo quedarás con un Ben-Hur americanizado propenso a acción seria y a un sorprendente elemento religioso- en su concepto popular, claro. Es la cuarta adaptación del libro de Lew Wallace publicado en 1895, dando a conocer su poderosa influencia que supera un siglo. Sus adaptaciones anteriores incluyen dos películas mudas y un clásico venerado por cinéfilos del cine épico de la Época Dorada y seguramente por el pastor de tu iglesia. El director Timur Bekmambetov (Se Busca, Abraham Lincoln: Cazador de vampiros) se relaja y pone a la prueba su talento directorial, descartando la estilización que caracteriza su filmografía y dejando que la drama de dos hermanos conflictivos bajo el fondo de Jerusalén, el imperio romano y el ministerio de Cristo se encargue de la historia. Lo que queda es una película interesante que me hizo olvidar el reloj por dos horas. Pasé un buen tiempo.

¿Pero qué significa un buen tiempo? Bueno, reconozco el labor de guionista John Ridley (12 años esclavo) en pacientemente desenvolver la trama del rico judío Judah Ben-Hur (Jack Huston, Escándalo americano) y su amistad y posterior enemistad con su hermano romano y adoptivo Messala (Toby Kebbell, Los 4 fantásticos). Los mundos de Roma y Jerusalén son muy adaptados al lenguaje occidental que harían a más de un historiador caer en carcajadas, reflejado en su diálogo, vestuario y parte de su dirección de arte. Es gracias a la química de Huston y Kebbell que la fija atención ante estos detalles se desvía por la mayor parte. Y la química le debe mucho a su historia universal- hermanos que llegan a odiarse en medio de una turbulenta era socio-política que incluye batallas y carreras de carruajes. Amistad, traición y venganza en un solo un plato. Casi me puedo convencer que cualquier adaptación cinematográfica del libro titular, por tan pobre y barata que sea, va a obtener una dosis aceptable de entretenimiento como mínimo.

Un buen tiempo significa también que Bekmambetov recompensa esa paciencia de historia con pocas pero largas escenas de combate vívidos que ponen a la prueba su clasificación B. Su uso de CGI es algo exagerada, tal como los factores previos screen_shot_20160316_at_1-10-17_pm-crop-promo-xlarge2-10-17_pmde guión y personificación, así que toda la cinta se siente al par. Y como dije, Ben-Hur no es un remake sino una adaptación del libro, así que alguna comparación al clásico de 1959 es fútil. La adrenalina de su violencia es lo que más marcará la audiencia joven, y esta audiencia fue el mayor objetivo de los productores Mark Burnett y Roma Downey (miniserie de La Biblia, Hijo de Dios). Creo que esta área fue su más exitosa si esque toda otra área se sienta como un fracaso.

¿Y que tal Jesús? Bueno, como era de esperarse, el Jesús de Ben-Hur (a cargo de Rodrigo Santoro, 300) es un Jesús romantizado por la política moderna, aquél que enfatiza solo el amor y el perdón y quién aparenta olvidarse del pecado que habilita ese mismo amor y perdón. Notaré, sin embargo, que su rol es mucho más prominente que el de la cinta clásica, mientras que su diálogo se apega aproximadamente a un 65% de las escrituras. Los sucesos que él enfrenta se apegan a un 75%. Y es justo al escribir estos detalles que suelto una risa ante mí maxresdefault-4mismo. ¿Porque el afán? ¿Porqué ser particular en estos detalles? Porque como cristiano soy celoso ante la representación de mi Creador y le doy una extrema importancia, pero al mismo tiempo reconozco que cualquier versión imaginativa del Salvador siempre será imperfecta por definición. El Cristo de Ben-Hur es lo suficientemente auténtico para incitar conversación con el prójimo y apuntarle al evangelio, y lo hace de mejor manera que en adaptaciones pasadas. Nada más. Si este elemento religioso fue lo que ha dañado su recaudación total hasta la fecha, entonces vale darle algo de seriedad. Ese es mi intento.

Vamos. ¿Cuál es el punto de ser estricto? Si quiero éxtasis artístico, tengo a Charlton Heston al mando del talentoso William Wyler. Si quiero una morgan-freeman-and-jack-huston-in-ben-huroportunidad para detallar mi propia imaginación, tengo el libro epónimo. Y si quiero introducir a un amigo a la historia de Judah Ben-Hur sin que se aburra enteramente, tengo esta película. No busco aplaudir la falta de imaginación, solo que no le encuentro suficiente justificación para no recomendar Ben-Hur, a diferencia de la mayoría de los críticos seculares. La iglesia anda pidiendo por un cine que respete la fe- lo que sea que eso implique. ¿Porqué no reconocer este intento y darle el galardón más mínimo?

Ben-Hur es una historia del poder del perdón. Si encuentras fallas en la película fuera de las que mencioné, recomiendo esto: acepta la moraleja de la película y perdónala.  Ó mínimo apoya a Morgan Freeman.

Él nunca decepciona.

 

CALIFICACIÓN: 3 de 5

Trailer en inglés con subtítulos

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s