X-Men: Apocalipsis

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Película: X-Men: Apocalipsis
Título original: X-Men: Apocalypse
País: Estados Unidos
Director: Bryan Singer
Estudio: 20th Century Fox
Duración: 144 minutos
Estreno nacional: 20 de mayo
Clasificación: B
Reparto estelar: James McAvoy, Michael Fassbender, Oscar Isaac, Jennifer Lawrence, Sophie Turner

La paz es cara. Imposible. Un sueño distante e inalcanzable por retos humanos. Por primera vez siento que concuerdo con Magneto, ya que el grupo de mutantes de los X-Men no parecen lograr su objetivo más apreciado después de casi diez películas. ¿El Apocalipsis? Un simple terremoto causado por un villano cuyas contradicciones no le parecen dar molestia. Ultron lo trató y los Avengers no supieron como responderle. Bryan Singer regresa a la silla del director en lo que sería el tercer capítulo de la trilogía precuela de los mutantes equis, X-Men: Apocalipsis. Sus argumentos aún no evolucionan aunque sus actores si, proveyendo el mayor entretenimiento que dos horas y media de exposición narrativa y promesas de caos grandioso no cumplieron. Nuevas caras en roles clásicos cumplen con parte del favor. Los mutantes han tenido mejores momentos y peores también; su mayor desilusión fue conformarse con el medio.


En X-Men Apocalipsis, un mutante antiguo reconocido como una especie de dios es despertado en Egipto. Se trata de En Sabah Nur (Oscar Isaac, Balada de un hombre común), y está más que dispuesto a continuar con su deseo de gobernar la Tierra, aunque signifique destruirla junto con sus denominados Cuatro Jinetes. El Profesor Xavier (James McAvoy, El león, la bruja y el ropero) buscará detenerlo junto con sus nuevos alumnos mutantes y viejos amigos, incluyendo a Raven (Jennifer Lawrence, Los Juegos del Hambre), aunque signifique enfrentar la furia de un derrotado Magneto (Michael Fassbender, Steve Jobs). El Apocalipsis, ó la idea general de ella, está por dar inicio.

Una firme creencia de escala es lo único que puede asegurar éxito a cualquier tipo de secuela, mayormente cuando las películas anteriores se beneficiaron de mucho aclamo. Lo mismo aplica para X-Men: Apocalipsis, aunque fuera la sexta película de la saga de X-Men (sin incluir las entregas de Wolverine y Deadpool). La escala no tiene que ser forzadamente épica en adrenalina, siempre y cuando la transición de batallas interiores de los protagonistas a retos mayores sea evidente. Pero con los X-Men, símbolos de la idea moderna de la intolerancia, los conflictos son casi siempre losjennifer-lawrence-image-x-men-apocalypsemismos, forzando a los guionistas a reciclar diálogo y escenas bajo circunstancias levemente diferentes. Oscar Issac logró ser suficientemente intimidante en el rol de villano bajo diez capas de maquillaje, esto aunque sus sueños de grandeza no se extendieran más que el destruir puentes y monumentos famosos sin razón creíble. McAvoy y Fassbender se mantienen dramáticamente disponibles en los giros turbulentos de su amistad y su mundo alrededor, aunque Fassbender sufriera de un rutinario trasfondo que no dañara su habilidad emocional. La diferencia de edad que aparentan Sophie Turner y Tye Sheridan no les funcionó del todo en sus roles como Jean Grey y Scott Summers respectivamente aunque demostraran seguridad en sus papeles. Singer continúa con sus giros de cámara multidimensional inspirada por un sentido agudo del vértigo; ostentoso a veces pero su sensibilidad a las rutas de Xavier, Magneto y sus decisiones compensaron por algo, aunque mostrara una superior habilidad de ella en Días del Futuro Pasado. ¡Y como no mencionar a Quicksilver (interpretado por Evan Peters, American Horror Story)! Peters se roba todas sus escenas con humor bien coreografeado y una simpatía emocional mayor a la que la cinta previa. Pero al final de cuentas, estamos hablando de 144 minutos de gente conversando bajo el supuesto pacto de un final estimulante, tal como el título lo promete. Mis ansias apuntaban a la acción motivante, no necesariamente a la violencia sin sentido. Ésta sufrió de moderación consciente y de seguro asustará a niños no acostumbrados a ver litros de sangre derramadas en el nombre de la justicia (temo que Deadpool influenció un poco en este aspecto). Y al recordar que ésta es una precuela a la saga de los X-Men de los 2000, en la que el mundo sigue igual sin marca de algún apocalipsis previo, no parezco espoilear un final feliz cuando ya era claro.

¿Cómo evitar el tema del verdadero apocalipsis con los X-Men? Su material promocional explotó la noción, al igual que su burlesca certeza que fue En Sabah Nur quién inspiró esas porciones de la Biblia y quién una vez adoptó el nombre de Elohim, inspirando la fe de millares. Pero antes que el público cristiano tome piedras y grite, consideremos algunos puntos. Cuanto más quieran los X-Men ser símbolos de la evolución humana y del progreso de una utopía futurista, será mejor cuestionar porque no han logrado el objetivo después de seis películas. Ó en toda forma de cine que promete un mejor mañana con los mismos métodos. 20th Century Fox, sin embargo, intentó no otorgar demasiada culpa al cristianismo clásico. La fe devota que caracteriza al mutante Nightcrawler fue respetada como un tipo de ¨balance espiritual¨, como lo fue la certeza de Xavier que En Sabah Nur es un dios falso, y las conclusiones de comentaristas televisivos que la gracia de Dios los salvó de la destrucción mundial (aunque en realidad los responsables fueron algunos de los X-Men). Es un balance fuera de proporción que rehusa reconocer la inspiración xmen0002darwinista de En Sabah Nur que los X-Men también mantienen con conclusiones diferentes. En Sabah Nur odia que los débiles hayan tomado el control del mundo y los X-Men los defienden; los dos advocan progreso humano por ciencia y naturaleza mientras que mayormente ignoran un plan divino. X-Men: Apocalipsis trata de separar la soberanía de Dios de la gracia de Cristo pero no supo como. Intentó reinterpretar la narrativa bíblica pero eso solo trajo más preguntas. ¿Es una película de fantasía? Si. ¿Su audiencia intencionada es una mezcla de niños y jóvenes? Supongo. ¿Porqué darle mayor atención a sus filosofías? Por presentar cuestiones que no verificó, solo por otorgarle a la historia un mayor grado de seriedad respetable. Sus argumentos caen como una pirámide sin piedra angular (referencia visual del inicio de la cinta). Su único punto exitoso fue el valor de la amistad sobre la tragedia de la soledad. Sencillo pero victorioso por ser explicable dentro de sus argumentos. No es necesario apedrear ó condenar blasfemias. La mejor victoria es tomar un paso atrás y dejar que se destruya ella misma. Lo poco honorable de la película merece un breve aplauso. Lo demás será olvidado.

Un paso mejor que Batman v Superman pero varios pasos atrás de Civil War, X-Men: Apocalipsis añade poco al calendario del cine superheróico de verano. Su mitología se benefició de muy pocas adiciones, tanto en acción como en argumentos, aunque McAvoy y Fassbender siempre son fascinantes para observar. Con tantos ejemplos supremos recientes del mismo género, la audiencia tiene el derecho a ser estricto, no para juzgar sino para retar. Que los X-Men acepten el reto.

Sería su batalla más grandiosa.

CALIFICACIÓN: 2.5 de 5

Trailer en inglés con subtítulos

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