Los juegos del hambre: Sinsajo- El final

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Película: Los juegos del hambre: Sinsajo- El final
Calificación: 2.5 de 5

El fin del fenómeno mundial ha llegado. Si uno asemeja la historia de Katniss Everdeen y su búsqueda por satisfacción personal y libertad para toda Panem en los cuatro capítulos cinematográficos de Los juegos de hambre a un túnel largo y oscuro, el principio de la trayectoria sería espaciosa y segura mientras que el final sería entrampado y tenebroso que lidera a una salida extraña e incierta. Parece ser la mejor manera de describir la reciente y (aparentemente) última entrega de la saga, Sinsajo- El final. ¿Es seria? Si, en exceso. ¿Cumple con acción y suspenso como prometido? Claro, en medidas inesperadas. Su error fue depender demasiado de fantasías juveniles como protestantes de ideas sociopolíticas, haciendo de Sinsajo un final, a pesar de la dedicación de sus talentosos actores y la seriedad de sus dilemas, confusamente irreal.

En Los juegos del hambre: Sinsajo- El final, Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence) enfrenta su prueba mas difícil: no solamente derrotar personalmente al malvado Presidente Snow (Donald Sutherland) y acabar con su tiranía sino considerar la posibilidad de vivir sin el amor y la amistad de Gale (Liam Hemsworth) ó de Peeta (Josh Hutcherson). La invasión al Capitolio es inminente y Snow no se dejará derrotar sin primeramente derramar caos y sangre a todo el que se le oponga, incluyendo a la Presidenta Coin (Julianne Moore) del Distrito 13. Que los últimos juegos comiencen.

La seriedad de Los juegos de hambre: Sinsajo- El final, ó parte de ella, se reflejó mayormente en dos factores: actuación y diálogo. Lawrence, Hutcherson y Sutherland comandan toda atención con la franqueza de una mirada ó la sensibilidad de un pose, permitiendo así que, aunque la desencadena de eventos posteriores ponen a duda la veracidad de un mundo como el de 1447806831348Panem, no caiga en la irrelevancia absoluta. Son el hilo que mantiene la historia vívida cuando todo personaje sobrante disminuye en importancia y en efectividad al llegar al final de la trama. Si, Francis Lawrence, regresando a la silla del director, mantiene mayor interés en la dinámica entre gente que en gran magnitud de acción. Y es una buena prioridad, salvo por el hecho que la saga de Los juegos de hambre se basó en esa misma premisa: jóvenes luchando hasta la muerte para sobrevivir. El gran final que el mundo ansiaba por ver se asemeja más a un relato con el título Las pláticas de hambre que al título actual. Pero Francis Lawrence, a base de los libros y guiones, sacó el mayor provecho a escenas de incertidumbre y suspenso extremo que no se asemejan a escenas pasadas en la saga. Es un punto a su favor, aunque las muertes de varios personajes queridos parecen mas como las muertes en los juegos violentos que dolorosas pérdidas. Y a enorme diferencia de sagas de fantasía como Star Wars ó El Señor de los Anillos, el final de Los juegos de hambre se complace en ser pequeña en escala, evitando respuestas a preguntas demasiadas grandes para sus personajes y un reconocimiento de sus hazañas a través de una gran trayectoria no reconocida. SPOILER: No me opongo a la idea de Katniss formando una familia, pero la saturación extrema de colores (casi como de ensueño), el monólogo poco convincente de Katniss y su giro completo e instantáneo de carácter rinden dicha escena dudosa. Hubo poca confianza en la audiencia en permitirles imaginar los subsecuentes sucesos en la vida en Katniss que se forzaron en mostrar lo inconcebible. Los juegos de hambre dio lo más que pudo por ser relevante, usando juegos de muerte, ciencia ficción (aunque nunca definida) y adolescentes como representantes de ideas que estos elementos juntos no parecen contestar. Y terminó decepcionando aunque limitadamente.

Quizás es Katniss y su pesimismo creciente ante la condición humana y su inhabilidad de salvarla que Los juegos de hambre cambia drásticamente de rumbo. Y su pesimismo tiene base por el hecho de el mundo de Panem es uno que, a pesar de cuatro películas, carece de credibilidad completa. Hay distritos y un capitolio. Es todo. ¿Qué tal la educación, ciencia, cultura, razas, religión, relaciones internacionales, etc.? La importancia de estosvideo-undefined-297adeea00000578-23_636x358 aspectos rendirán motivo del cual la base objetiva de la moralidad depende. ¿Quién realmente define el aspecto moral en Panem aparte de la conciencia aparente de sus habitantes? En la boda de Finnick y Anita se ve presente un tipo de sacerdote que sostiene no una Biblia sino una crepa (ó lo que sea que fuera; no alcancé a tomarle forma). No hay mención de escuelas ó iglesias, solo un gobierno autocrático que vive por decretos del cual todos no están de acuerdo y por eso se desata una guerra. Y el resultado, al igual que su objetivo moral, es ambiguo, sin mencionar frustrante. Tanta dependencia se le había depositado a una heroína como Katniss que lo mejor que puede hacer es cobardear, responder a instintos sin razonamiento alguno, y alejarse del mundo para evitar dolor. Se reconoce que el director (ó la autora de los libros) rehusa conformarse en derrotar un mal con tan solo una flecha, como si el infierno de maldad de toda la humanidad se apacigua con tan solo una cubeta de agua fría. Es mas complejo que eso y Katniss, Peeta, Coin, Snow y Gale lo reconocen, pero ¿son aquellos los mejores candidatos a lidiar con esas cuestiones? Parece que no. Lo único que pueden concluir algunos de ellos es que el amor es el mejor rumbo y es recomendable ignorar preguntas difíciles. No es el deseo de nadie degradar la primera parte de esa conclusión, ¿pero porque tienen que estar esos dos aspectos opuestos? Da por mayor hecho lo que el libro de Eclesiastés orgullosamente declara: la juventud es vanidad. Vanidad por rebelarse contra toda figura autoritaria (padres, escuela, gobierno, etc.) por solo instinto y costumbre, no por convicción ó experiencia. Y es lo que la saga de Katniss Everdeen realmente terminó siendo: una fantasía; no la fantasía que sirve de espejo de la verdad sino aquella que alimenta un apetito infantil e imaginario. Héroes como Débora, Ester, Ruth, Amy Carmichael, Elisabeth Elliot  y otras tienen mayor razón de admiración que personajes como Katniss. Y eso lo llevaron a cabo sin flechas ni fuego. Verdaderos sinsajos.

El viaje ha acabado (esto es hasta que Lionsgate confirme otra secuela ó spin-off) y Los juegos de hambre: Sinsajo- El final ha sido pesada en la balanza y fue hallada con falta. Fue valiente, más que otras películas del género ó audiencia, en enfrentar el aura sociopolítico que prevalece con fervor maligno hoy en día, pero lo hace con los candidatos menos adecuados y sufre por eso. Pero lo que si merece es reconocimiento por catalizar el diálogo de lo mismo. Eso y proveer una que otra escena digna de recordar.

¿Real ó no?

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