El Dios de Breaking Bad: Parte 2

 

En muchas maneras, Breaking Bad puede ser calificada como un western moderno. Después de todo, contiene casi todo los elementos que componen la esencia de un relato del Oeste: conflicto entre figuras de corrupción y justicia, un desierto como personaje central, música de cuerdas que evocan un ¨country¨ suave y escalofriante, un riesgoso asalto de tren, tensión entre diferentes grupos étnicos, y claro, el sombrero del protagonista. El elemento, sin embargo, que mas predomina en la tercera y cuarta temporada de la serie, es uno de temática mas que visual. Se trata de la autojustificación.

Al inicio de la tercera temporada, Walter White busca la manera de justificar ante Skyler y ante Jesse la motivación de sus actos. Ante Skyler continúa mostrando el bienestar de su familia como su mas honrosa razón, sin importar sus actos o sus riesgos. Ante Jesse busca la manera de explicar otro factor, que no tenga conexión con la muerte de Jane, que haya causado la explosión de los dos aviones. Lo hace inclusive frente a una audiencia de alumnos en su preparatoria, tratando de igualar la muerte de los pasajeros con la muerte común e inevitable de miles en otros lugares. Jesse, sin embargo, se une a un grupo de esfuerzo personal de gente con adicciones para lidiar con su tremenda culpa. Tres verdades importantes derivan de estas situaciones: 1) (Walter) El justificar tus actos alarmantes y malvados como necesarios, beneficiosos, y/o insignificantes; 2) (Jesse) La inevitable culpa que deriva de un claro conocimiento y distinción entre el bien y el mal, y como invade la conciencia y agita la mente incontrolablemente; y 3) (Los Afectados) El cuestionar, confrontar, dudar o negar la existencia de un Dios soberano y supremo en medio del sufrimiento humano- como el ejemplo de la alumna en la escuela de Walter que cuestionó el rol de Dios en medio de la tragedia, antes que la directora pidiera que mantuviera la plática secular, una triste realidad en casi toda institución hoy en día.

Mientras Walter busca aliarse con Gus para producirle metanfetamina y mientras trata de convencer a Jesse, después de tanto conflicto y tensión creciente entre ellos, a que se le una a él, los Salamanca, dos primos de Tuco, buscan tomar venganza ante la muerte de su pariente. Cabe notar que la tercera temporada comienza con ellos en un pueblo mexicano participando en un rito de penitencia ante la Virgen María, que consiste en arrastrarse en codos y rodillas por el suelo hasta llegar a una capilla repleta de imágenes idólatras y crucifijos, junto con un dibujo de Heisenberg. La penitencia consiste en pagar el precio de tus pecados; en otras palabras, ¨limpiarse uno mismo de su maldad bajo su propio esfuerzo¨, no muy diferente a lo que Walter trataba de hacer pero en diferentes maneras. A fondo, la penitencia consiste en la exaltación del corazón vanidoso del hombre y en la vanagloria de su supuesta bondad. No hay arrepentimiento ni remordimiento en la penitencia, ya que es la misma persona que decide ¨pagar¨ por su maldad a su propia manera y decidiendo sus propias consecuencias. Tal es el caso de Walter y de los primos Salamanca, aún cuando el conflicto es el uno contra los otros.

Para que Walter pueda ejercitar su deseo de poder y control aún cuando trabaja bajo el mando de Gus, él finalmente recluta a Jesse para que lo ayude en la producción. Eso significó dejar ir al fiel y brillante Gale Boetticher, quien fue su primer asistente de laboratorio. A pesar de regresar con Walter, Jesse no demuestra el fervor inicial al dinero y poder que una vez mostró. El sinfín de fiestas extravagantes que organiza en su casa es evidencia de su experimentación con poder que falla. Tira dinero ante sus ¨amigos¨ y les consigue todo lo que quieren al punto de que literalmente caen en rodillas frente a él en reverencia. Y todo esto le trae odio y disgusto a él mismo en vez de gloria y poder. De hecho, al continuar con las sesiones del grupo de superación personal, acusa al líder de promover la idea de aceptación de uno mismo tal como es. ¿Como puede uno perdonarse después de ver tanta maldad salir de él mismo? ¿Cómo puede aceptar esa misma naturaleza y no desear un cambio de corazón? ¿Acaso es el hombre tan perdido? Mientras Walter continúa por una búsqueda de poder al precio de sus seres queridos, Jesse busca alguna manera de minimizar sus intenciones o alcanzar algún tipo de redención… al mismo tiempo que sus actos permanecen inmutables.

Las dos búsquedas de Walter y Jesse cruzan y se dirigen a dos direcciones opuestas casi al final de la cuarta temporada. Después del asesinato de Gale a manos de Jesse por el comando de Walter, Gus debe deshacerse de Walter antes de que éste sea consumado enteramente por vanagloria. Para esto comienza a apoderarse de Jesse, brindándole confianza y una medida de elogio, al mismo tiempo que aísla a Walter de él, brindándole inferioridad y impotencia. Walter a cambio sufre de temor y seguridad no solamente a partir de las maquinaciones de Gus sino de sus conflictos familiares. Skyler lo mantiene a distancia al saber que produce metanfetamina. Walter Jr. culpa a su madre por sacarlo de su casa, apoyándose en la falsa idea que su padre es un héroe no deseado. Hank sufre un ataque de los primos Salamanca a pesar de lograr matarlos, nuevamente gracias a los planes de Gus. A Marie le es contada la verdad bajo otra mentira: que Walter tiene ganancias a partir de apuestas ilegales y que puede pagar por la operación de Hank. Consecuencia tras consecuencia, Walter observa los cambios drásticos de su vida alrededor y continúa construyendo mentira tras mentira con lucha tras lucha, tratando de solidificar su justificación por ser la persona en la que se esta convirtiendo.

En el final de la cuarta temporada, Walter finalmente convence a Jesse que Gus los está manipulando y conspiran para asesinarlo. Uniéndose con el tío Salamanca, un cuadriplico quien odia a Gus inmensamente por un suceso en el pasado, Walter logra poner una bomba en su silla de ruedas. Ésta explota cuando Gus visita a Salamanca una vez mas con la intención de deshacerse de él, terminando muerto con la mitad de su cara quemada gravemente. Este factor crucial esta a par del suceso que marcó el fin de la primera parte de la serie: el oso rosado. Las dos figuras son víctimas indirectas y hasta cierto punto ¨inocentes¨ de las maquinaciones de Walter en su búsqueda por dominación. Al igual, para convencer a Jesse que se le uniera, Walter envenenó a Brock, el hijo de Andrea, la novia de Jesse, haciéndole creer que fue Gus el que lo hizo.

Walter White: el enemigo de la inocencia.

Concluirá…

NOTA: La serie incluye varios momentos de escenas violentas gráficas, aunque la mayoría son breves y fuera de pantalla. Contiene algunas escenas breves sexuales, la mayor parte de la primera temporada. Las groserías son algo persistentes con algunos personajes, no con todos. Véanla bajo su propio riesgo y bajo los límites de su conciencia en Cristo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s